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viernes, 30 de septiembre de 2016

Dimiten 17 miembros de la Ejecutiva del PSOE para forzar la salida de Pedro Sánchez

Antonio Pradas, de la federación andaluza, ha registrado el documento

Los críticos buscan forzar la disolución de la Ejecutiva y formar una gestora

¿Por qué tenemos la sensación de que nos caemos cuando nos quedamos dormidos?

La sensación de caer es un fenómeno conocido como sacudida hípnica y puede ir acompañado de una alucinación visual.

La sensación de caer cuando estamos dormidos se llama sacudida hípnica. SMENGELSRUD


Debería ser uno de los momentos más relajantes del día.

Nos metemos en la cama, nos ponemos cómodos y calentitos, empezamos a sentir cómo nuestro cerebro se desacelera… y de repente, experimentamos la turbadora sensación de que nos caemos. Es como si uno calculase mal el número de escalones al bajar la escalera y hubiese dejado la pierna en el aire un momento más de lo esperado. No resulta agradable.

Esta sensación de que nos caemos cuando estamos en la cama es el fenómeno conocido como “sacudida hípnica” y puede ir acompañado de una alucinación visual. Puede que haya oído llamarlo “sobresalto del sueño”, “sacudida hipnagógica” o “sacudida mioclónica”, pero para no complicarnos nos atendremos a la primera.

Entonces, ¿qué es?

La sacudida hípnica se produce cuando los músculos, por lo general de las piernas (aunque puede observarse en todo el cuerpo), se contraen rápidamente de forma involuntaria, casi como un tirón o un espasmo. Aunque no se conocen con exactitud las razones para ello, la perspectiva evolutiva da a entender que cumple al menos dos funciones relacionadas entre sí, la primera de las cuales conserva su importancia en la actualidad.

En primer lugar, este despertar brusco nos permite vigilar por última vez nuestro entorno, nos brinda la oportunidad de asegurarnos de que es realmente seguro dormirnos, creando una respuesta similar a un sobresalto. A fin de cuentas, es posible que nos hayamos quedado dormidos sin querer en un sitio peligroso.

Otra función evolutiva de la que se ha hablado es que nos permitía –o al menos les permitía a nuestros primeros ancestros– comprobar la estabilidad de nuestra posición corporal antes de dormir, en especial si empezábamos a adormecernos en un árbol. La sacudida nos permitía comprobar nuestro “punto de apoyo” antes de entrar en la inconsciencia.

La otra teoría principal es que la sacudida hípnica es un mero síntoma de que nuestro sistema fisiológico activo cede por fin, si bien en ocasiones de manera reacia, al impulso de dormir, pasando de un control motor activo y volitivo a un estado de relajación y, finalmente, de parálisis corporal. En esencia, la sacudida hípnica puede ser una señal de que por fin se está pasando del sistema activador reticular del cerebro (que usa neurotransmisores excitatorios que promueven la vigilia) al núcleo preóptico ventrolateral (que utiliza neurotransmisores inhibitorios para reducir la vigilia y propiciar el sueño).

Cuando la sacudida se convierte en un problema

De cualquier modo, aunque en la mayoría de los casos se trata de un fenómeno normal y natural, la sacudida hípnica puede constituir una experiencia desconcertante o aterradora. En casos extremos –ya sea por su frecuencia o por la velocidad y la violencia de la sacudida– puede mantener a la persona despierta, impidiéndole entrar en un proceso normal de inicio del sueño, y provocando a largo plazo una forma de insomnio de conciliación.

Puesto que la sacudida hípnica está relacionada con la actividad motora, es probable que todo aquello que mantenga activo nuestro sistema motor por la noche aumente las posibilidades de experimentarla, y posiblemente también de manera más intensa.

Así, la cafeína (y otros estimulantes) o el ejercicio intenso a última hora del día y los niveles elevados de estrés y ansiedad por la noche van asociados a una mayor probabilidad de que se produzca una sacudida hípnica, y deberían en consecuencia evitarse en la medida de lo posible. Otras razones podrían ser el cansancio excesivo, la privación de sueño o los horarios de sueño erráticos. En este caso, es importante mantener un patrón de sueño/vigilia regular.

Por último, desde la perspectiva nutricional, se ha indicado, si bien de modo anecdótico, que las carencias de magnesio, calcio o hierro pueden también aumentar las probabilidades de experimentar una sacudida hípnica espontánea. Dicho eso, se ha insinuado también que las sacudidas hípnicas podrían estar causadas por la estimulación sensorial durante el periodo de inicio del sueño, de modo que garantizar un ambiente fresco, oscuro y tranquilo para dormir puede ayudar a reducir la frecuencia y la intensidad de dichas sacudidas.

El hecho es que hay muy poca investigación sobre el tema, probablemente porque se considera en gran medida un fenómeno normal, lo que dificulta que se proponga un “tratamiento” definitivo. Sin embargo, sí sabemos que, con la edad, el número de sacudidas hípnicas que experimentamos deberían reducirse de manera natural. Lo principal a este respecto es considerar si la sacudida hípnica le causa problemas a usted o a la persona con la que comparte cama. Si es así, deberá acudir a un especialista del sueño. La dificultad estriba en que hay diversos trastornos, como la apnea del sueño, que producen síntomas parecidos a esa experiencia.

Y si todo lo demás falla, siempre podemos echar la culpa a nuestros antepasados.

Jason Ellis es catedrático de Ciencias del Sueño en la Universidad de Northumbria, Newcastle.  Este artículo fue publicado originalmente en inglés en la web The Conversation


Cláusula de divulgación: Jason Ellis ha recibido financiación del Consejo de Investigación Económica y Social británico, el Wellcome Trust, UCB Pharma, el Instituto del Deporte de Irlanda, los Institutos Nacionales de Salud (Estados Unidos), el Instituto Nacional de Investigación sobre la Salud (Reino Unido) y la Sociedad Real de Edimburgo.

The Conversatión | Jason Ellis.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Sánchez defiende "debatir y votar" en el PSOE y reta: "Quien tenga un proyecto mejor, que dé un paso al frente"

La Comisión Permanente aprueba primarias en octubre y Congreso en diciembre

Respeta a quien aboga por la abstención a Rajoy pero insiste en su 'no' al PP

"Yo no quiero una posición subalterna al PP sino ser su alternativa", ha dicho

Reconoce la división en el seno del PSOE y defiende "tener una voz única"

Quiere ser reelegido secretario general con la propuesta de gobierno alternativo

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El recelo frente a las vacunas, un problema de países ricos y sanos

Europa es la región en la que más se duda sobre la seguridad de la inmunización. Francia lidera el recelo y España confía más que la media.

Algunos países recelan de la seguridad de las vacunas.

Las vacunas salvan millones de vidas, pero no están viviendo su mejor momento en lo que se refiere a la opinión pública.

Para entender el recelo de determinadas personas, se está estudiando con detalle el verdadero alcance de estas dudas y el panorama es peculiar. Europa, una de las regiones con los estándares sanitarios más consolidados, es donde menos se confía en las vacunas. En el otro extremo del globo, Bangladés, Indonesia, Pakistán, Ghana y Nigeria lideran la tabla con una casi unánime defensa de la valía de la inmunización. Aunque el sentimiento generalizado es positivo en todo el planeta, sorprende la gran variabilidad dependiendo de las regiones y países.

lunes, 26 de septiembre de 2016

viernes, 23 de septiembre de 2016

El PSOE reunirá a su Comité Federal el próximo 1 de octubre para abordar el bloqueo político

Los socialistas abordaran qué solución hay para no ir a terceras elecciones

Analizarán los resultados de las elecciones vascas y gallegas del 25-S

Hernando: ningún líder autonómico defiende la abstención en órganos internos

Algunos 'barones' como Vara o Díaz sugerían un debate interno en el PSOE