martes, 4 de noviembre de 2014

Conviviendo con el VIH/SIDA.

VIHDesde un principio -hace ya más de 25 años que se describieron los primeros casos- se ha asociado el estigma y el prejuicio al hecho de ser VIH + o de padecer SIDA, relacionando este proceso a una serie de comportamientos al margen de lo comúnmente aceptado. Desgraciadamente, la creación de estereotipos relacionados con el SIDA es algo habitual.

Esto no es nuevo en la historia de la humanidad, ya que ha sucedido así con otras patologías como la lepra, la peste, la sífilis o la tuberculosis, donde actitudes de esta índole han generado sentimientos de culpa y vergüenza en la población afectada. Lamentablemente, el...

miedo -fruto del desconocimiento- ha alentado este tipo de comportamientos en la sociedad, donde aún hoy en día se genera rechazo ante la posibilidad de verse afectado por enfermedades poco conocidas.
Es importante recordar que los afectados juegan un papel primordial no sólo de cara a conseguir controlar el progreso de su enfermedad manteniendo pautas de prevención de la transmisión, sino como agentes "normalizadores" ante la sociedad de este fenómeno llamado SIDA.
 
Célula
La información y el conocimiento sobre este problema son esenciales para saber llevar la enfermedad y convivir con ella, para compartir con los que hayamos elegido nuestra situación y dar un importante paso en lo que la convivencia normalizada se refiere.

No es fácil vivir con un proceso de estas magnitudes con una afectación inmunológica importante y manteniendo un tratamiento crónico de por vida que exige un elevado grado de cumplimiento. Más aún cuando el mismo está rodeado de mitos, ignorancia, información tergiversada y, además, se asocia a comportamientos poco correctos. Es verdad que se trata de una patología que puede poner en riesgo la estabilidad física y emocional del paciente, pero también lo es que existen diferentes alternativas de tratamiento que le otorgan la posibilidad de salir airoso de ese proceso.
 

El apoyo del entorno cercano es fundamental.


Resulta conveniente buscar ayuda externa para poder sobrellevar esta situación, bien a través de la pareja, la familia, los amigos o mediante las personas que trabajan en el movimiento asociativo anti-SIDA. Ciertamente no es lo mismo sobrellevar solo todo el proceso, que compartir las inquietudes, preocupaciones y dudas con personas que pueden servir de apoyo en momentos determinados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario