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lunes, 31 de agosto de 2015

Una vacuna universal contra todos los tipos y variantes de la gripe

Dos grupos de investigadores logran sendas vacunas contra varios subtipos del virus
Las han probado en ratones y monos con un alto grado de eficacia.

La variedad de tipos de gripe y su alta mutabilidad han impedido hasta ahora lograr una vacuna universal contra el virus.

Al virus de la gripe se le gana cortándole la cabeza, literalmente.

Dos grupos de investigadores, usando estrategias diferentes, han conseguido descabezar al virus, creando una versión del mismo inocua pero capaz de activar el sistema inmunitario contra la mayoría de tipos y cepas que resfrían a los humanos. Las han probado con ratones, hurones y monos, a los que les inyectaron dosis letales de...

dos de los subtipos de influenza más virulentos. Todos o casi los animales sobrevivieron.

La gripe es un virus realmente endemoniado. Si se le compara con una célula, en su interior llevaría la carga vírica, pero su ataque se apoya en dos sustancias que hay en su membrana exterior. Una es una proteína, la hemaglutinina (HA), que provoca la aglutinación de los glóbulos rojos de la sangre. La otra es una enzima, la neuraminidasa (NA), que rompe los enlaces que la  HA establece con la célula infectada para contagiar nuevas células. Con las iniciales de ambas, las letras H y N, se cataloga a los distintos tipos de gripe, H1N1, H10N7..., según sea la estructura concreta de cada proteína y enzima.

Por eso, la vacuna universal de la gripe es uno de los grandes retos de los virólogos y la medicina preventiva: no hay una gripe, sino muchas. Además, casi cada año domina una cepa sobre las otras y hay que reformular la vacuna, que no protegerá si surge una nueva variante. Por último, las vacunas actuales, como la trivalente, tienen como diana la cabeza de la hemaglutinina. El problema es que ésta tiende a mutar con mucha frecuencia, lo que reduce la efectividad de la vacuna. Pero, ¿y si se encontrara otra zona del virus que fuera más estable contra la que apuntar? Eso es lo que han conseguido investigadores estadounidenses, por un lado, y europeos, por el otro. Ambos grupos han anunciado sus candidatas a vacunas universales este lunes.

Una es obra de investigadores del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Contagiosas de EEUU. Científicos de su Centro de Investigación de Vacunas (VRC, por sus siglas en inglés) consiguieron, mediante ingeniería de proteínas, cortarle la cabeza a la hemaglutinina pero manteniendo el tallo tan funcional y estructuralmente similar a una proteína de la gripe original que consiguieron engañar al sistema inmunitario y activar su respuesta.

"La cabeza de la HA es inmunodominante y cuando está presente, la respuesta de los epítopos del tallo son menos destacados", explica en un correo el investigador del VRC, Barney Graham. Los epítopos son secciones de la hemaglutinina que activan la respuestas del sistema inmunitario, lanzando los anticuerpos a la defensa del organismo. "Nosotros queríamos que la respuesta inmune se centrara en el tallo, para aprovechar el amplio espectro reactivo de los epítopos de esta parte de la molécula", añade. Así, la posible vacuna podría valer para varios tipos de gripe.

La molécula de HA que usaron pertenecía a dos cepas de la gripe H1N1. La sometieron a un proceso llamado diseño de proteínas. Mediante una serie de sucesivos cambios en los aminoácidos que la conforman, buscaban preservar la capacidad inmunogénica de esta parte vital del virus, su potencial para activar las defensas del organismo ante un cuerpo extraño. "Y así estabilizar la proteína para que pudiera ser fabricada", comenta Graham. Tras seis evoluciones consiguieron una HA sin cabeza pero con todo el tallo alargado y capaz de seguir activando los anticuerpos.


El gráfico muestra el virus de la gripe atacando una célula. Los bastoncillos de la membrana exterior son la proteína hemaglutinina y la enzima neuraminidasa, sus iniciales sirven para catalogar todos los tipos de gripe.

Para comprobar si funcionaba, inmunizaron a ratones y hurones con esta nanopartícula. Vieron que ambos grupos de animales desarrollaban una respuesta inmune no solo al subtipo H1, del que procedía la proteína original, sino también a otros subtipos de la familia H. Pero había que comprobar su eficacia. Así que inocularon a los animales inmunizados una dosis letal de una gripe del tipo H5, de las más virulentas. Para comparar, también inyectaron a otros tratados con la vacuna trivalente (la versión comercial más efectiva) y un tercer grupo no tratado.

"El reto del H5N1 es una prueba muy dura para las vacunas basadas en H1. Aunque también pertenece a las hemaglutininas del Grupo 1, es un subtipo diferente y letal para los hurones. Por tanto, al usar una proteína H1 para proteger contra el ataque de una H5, podría mostrar sus posibilidades para que una vacuna similar en humanos pudiera ofrecer protección contra virus de la gripe muy diferentes", explica el investigador del VRC.

Tal y como explican en la revista Nature Medicine, todos los ratones del grupo de control murieron, pero los tratados con su vacuna sobrevivieron. En cuanto a los...

hurones, su eficacia no fue completa, al morir dos de los seis inoculados. Pero, en cambio, todos los no inmunizados murieron.

Cortándole la cabeza al virus


La otra vacuna la han desarrollado en los Países Bajos. Usando una estrategia diferente, investigadores del Centro de Prevención Janssen, de la farmacéutica del mismo nombre, y la organización sin ánimo de lucro Centro de Investigación Scripps (TSRI, por sus siglas en inglés), también descabezaron la hemaglutinina. Pero, en su caso, eliminaron la cabeza alargando el tallo sin afectar a su estructura. Así, el sistema inmune podría seguir detectándola.

Esta vez, obtuvieron cuatro versiones de su vacuna partiendo de una proteína de la gripe H1N1. A Una de ellas, la más parecida a la estructura de triple cadena (trímero) de la HA original, la llamaron #4900. Según muestran en Science, todos los ratones expuestos desarrollaron defensas, activando una alta tasa de anticuerpos para casi todos los subtipos H. Después comprobaron su eficacia en los ratones inmunizados, a los que inocularon dosis letales de H1N1. Comprobaron que los roedores tratados en tres sesiones con la #4900 sobrevivieron. Repitieron el ensayo con otro subtipo aún más letal, como es la H5N1 o gripe aviar. De nuevo, los animales inmunizados con esta vacuna salieron adelante.

Queriendo ir más cerca de los humanos, los investigadores ensayaron su vacuna con un grupo de macacos cangrejeros (Macaca fascicularis). Aunque los seis envenenados con la gripe H1N1 presentaron fiebre y otros síntomas gripales, ninguno murió. Los no tratados no tuvieron la misma suerte. Ahora habrá que dar el siguiente paso, e investigarla con humanos.

"Es un ensayo del principio. Estas pruebas muestran que los anticuerpos activados contra un subtipo de gripe pueden proteger contra un subtipo diferente", explica en una nota el investigador y coautor del estudio, Ian Wilson. Aún queda mucho por hacer, refinar una y otra vacuna, ensayarlas con humanos y comparar en ellos si este enfoque en el tallo de la HA supera en eficacia a las vacunas actuales.

Pero, como dice Wilson: "la meta es, por supuesto, poder crear una vacuna de larga duración".

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