miércoles, 25 de enero de 2017

La Academia y los partidos piden que el español siga en la web de la Casa Blanca

"No es una buena idea", asegura el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis.

El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis. LLUIS GENE (AFP) / VÍDEO: EFE

La desaparición —aún no se sabe si definitiva— del castellano en la página web de la Casa Blanca tras la toma de posesión de Donald Trump cayó como un jarro de agua fría en las instituciones políticas y culturales españolas.

“No nos parece una buena idea”, dijo ayer el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis. El director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, calificó la medida de “regresión importante” y el del Instituto Cervantes, Víctor de la Concha, de “gesto grave”.



“La gestión de la web es una cuestión interna de la Casa Blanca, pero lamentamos la supresión de la versión española”, afirmó Dastis en Barcelona, donde inauguró un foro de la Unión Por el Mediterráneo (UPM). Esta declaración se produjo antes de que el nuevo portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, no diese por definitiva la eliminación y asegurase que llevará “un poco más de tiempo” tener completada “pieza a pieza” la web del Gobierno estadounidense.

En opinión de Dastis, en un país como Estados Unidos “en el que hay 52 millones de personas que hablan español, no es una buena idea renunciar a un instrumento de comunicación” como era la versión en castellano de la web. “Somos partidarios del diálogo y cuantos más medios haya mejor nos parece”, añadió. Hasta ahora, Dastis había extremado la cautela diplomática en sus pronunciamientos sobre el presidente de EE UU y había llamado a “darle una oportunidad”.


El nuevo equipo de la Casa Blanca ha cerrado de momento las cuentas en español que tenía en las redes sociales y, por el momento, carece de un interlocutor para temas hispanos, como sí lo tuvo Obama. Trump tampoco cuenta con ningún hispano en su gabinete, lo que no sucedía desde hace casi 30 años.

Que los hispanos, la primera minoría, no son una prioridad para el nuevo presidente quedó claro durante la campaña electoral. “Tenemos un país donde, si te quieres integrar, tienes que hablar inglés. Necesitamos que haya integración para tener un país. No soy el primero en decir esto. Este es un país donde hablamos inglés, no español”, dijo en un debate en septiembre de 2015.

La desaparición causó una catarata de reacciones antes de que el equipo de Trump se pronunciase y no diese por definitiva la eliminación. El portavoz del Grupo Socialista, Ignacio Sánchez Amor, presentó dos preguntas en el Congreso en las que pide al Gobierno su valoración sobre esta decisión e interroga por las gestiones que ha realizado o va a realizar al respecto. El PSOE aboga por una iniciativa diplomática conjunta con los países hispanohablantes ante la Casa Blanca. La presidenta andaluza, Susana Díaz, a través de Twitter, calificó la supresión de la versión en español de la web como “desprecio a la comunidad hispana y ataque intolerable a la segunda lengua en EE UU”.

Impulso al idioma

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, se mostró confiado en que “el impulso al español y a lo hispano en EE UU siga en la actual Administración”, pero añadió que Trump “tiene todo el derecho a decidir lo que considere oportuno en su política de comunicación”. En cambio, el vicesecretario de Acción Sectorial de su partido, Javier Maroto, admitió que, si se confirma que no se trata de un error informático, “es una cuestión bastante grave”.

Por su parte, el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, calificó el hecho de “negativo, muy significativo y una regresión importante”. Subrayó, en declaraciones a la cadena SER, que “la presencia del español en Estados Unidos es imparable” y que “la lengua resiste con sus hablantes situaciones hostiles”. Villanueva reconoció que la medida no le había sorprendido, pero sí “la rapidez con que se ha tomado” y subrayó que la Constitución de EE UU no declara ninguna lengua como oficial. La polémica le recuerda la campaña English only (Inglés solo), a finales de los noventa, que provocó “una herida y causó mucha controversia”.

En declaraciones a Efe, el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, calificó la decisión de “gesto simbólico”, pero “grave, porque Trump es el presidente de todos los estadounidenses y hay un 18% de la población que habla español y el 95% de ellos considera que es muy importante que ellos, sus hijos y sus nietos sigan hablando español”.

Fuentes diplomáticas han subrayado que lo primero es asegurarse de si se trata de una medida temporal o definitiva. “Sorry, the page you’re looking for can’t be found” (“Disculpe, la página que busca no puede encontrarse”) es el mensaje que se encuentra al intentar acceder a la página en español de la web de la Casa Blanca.

Pere Ríos | Miguel González

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